Escaños en Blanco triplica su presencia en las elecciones municipales 2015
El partido Escaños en Blanco se presenta a las próximas elecciones municipales triplicando su presencia nacional respecto las pasadas elecciones y abarcando, entre otras, cinco de las seis capitales de provincia más pobladas de España. Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Zaragoza.
El aumento de listas presentadas se ha se ha producido gracias a la colaboración desinteresada de un millar de ciudadanos que han apoyado la iniciativa.
Una forma de utilizar tu voto para decir NO a una forma de hacer política Made in Spain.
El programa con el que concurre el partido tiene un solo punto: dejar vacíos los escaños que pudiera conseguir, renunciando a cualquier tipo de sueldo o subvención.
De este modo, Escaños en Blanco quiere dar visibilidad a los ciudadanos y ciudadanas que no se sienten representados por los partidos concurrentes o que sencillamente, están en desacuerdo con las reglas de la actual ley electoral.
Esta opción es una alternativa eficaz al voto en blanco, voto nulo o la abstención, opciones que lejos de reflejar la opinión del votante terminan beneficiando a los partidos que no quiere elegir.
Escaños en Blanco seguirá presentándose a las elecciones mientras no se modifique la ley electoral, trabajando para que todos los ciudadanos, sin excepción, tengan la oportunidad de votar por su opción, se sientan o no representados y en igualdad de condiciones.
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En el Senado, los senadores de un partido votarán lo mismo independientemente de los intereses de que cada uno esté representando sean opuestos. Vivir en terreno montañoso, despoblado, costero, industrializado o turístico precisa de leyes, aplicaciones y prioridades determinadas que no tienen porqué coincidir con el del resto de territorios.
La partitocracia es un sistema muy sencillo que consiste en lo siguiente:
Primero, se finge que los políticos actúan por el bien de la ciudadanía, y se vota; luego, durante 4 años hacen lo que les parezca; al fin, se vuelve a fingir, otra vez se vota, y así indefinidamente.
Sencillo, ¿verdad?
La autocracia no se ajusta al eje izquierda-derecha, sino que se da a ambos lados del espectro. Sin embargo, repite una serie de características que vuelven a darse hoy con gran fuerza.
